Una sentencia reconoce la especial peligrosidad del trabajo de las ‘kellys’

28/08/2019

 

La aplicación de la denominada perspectiva de género cobra fuerza en los tribunales. Y no solo al juzgar casos de delitos contra la mujer o de violencia machista, también en otros ámbitos como el laboral. El análisis desde este prisma ha llevado al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Canarias a elevar de 2.046 euros hasta casi 20.500 euros la sanción impuesta a la empresa Bercuma, propietaria del Hotel Hesperia de Yaiza, en Lanzarote, por no realizar una evaluación ergonómica específica de las condiciones de trabajo de las camareras de piso; las conocidas como kellys.

La resolución (que puede consultar aquí) es pionera en dos sentidos. En primer lugar, porque aplica la perspectiva de género en el ámbito de los riesgos laborales, lo que le permite interpretar y adecuar el concepto de “peligrosidad” a la realidad de las mujeres en el trabajo. Así, según afirma la sentencia, la normativa laboral ha tendido a excluir los trabajos feminizados, como el de las kellys, de aquellos que se consideraba que merecían una protección reforzada por sus riesgos para la salud.

En segundo lugar, y en aplicación de lo anterior, porque eleva la gravedad de los padecimientos que sufren las camareras de piso como consecuencia de su labor. Un “duro trabajo” lleno de “esfuerzos ergonómicos de carácter repetitivo”que, a corto y medio plazo, se manifiesta en enfermedades crónicas o incurables como la tendinitis, el síndrome del tunel carpiano, lumbalgias, ciáticas, hernia discal o contracturas.