Tráfico debe devolver los puntos si Hacienda anula una multa por estar mal notificada

02/03/2018

Un juzgado de Madrid ha condenado a la Dirección General de Tráfico (DGT) a devolver los tres puntos detraídos a un automovilista al que Hacienda había anulado previamente una multa por estar mal notificada. Además, condena a Tráfico al pago de las costas judiciales. Se trata de la primera sentencia que se produce en nuestro país en este sentido y va a permitir otros muchos conductores puedan recuperar anualmente los puntos que tanto Tráfico como los ayuntamientos detraen indebidamente por multas mal tramitadas.

Así lo ha informado la organización de defensa de los conductores Automovilistas Europeos Asociados (AEA), cuyos letrados han asistido al automovilista que ha ganado el caso. El demandante presentó una reclamación ante Hacienda porque la multa de 240 euros que se le reclamaba con recargo nunca había llegado a su conocimiento.


 

 


Un helicóptero Pegasus cazó un Porsche 911 GT3 RS circulando a 245 km/h por la R-4 de Madrid (DGT)

En una primera instancia la Agencia Tributaria de Madrid (AEAT) denegó el recurso argumentando que Tráfico le había notificado la multa a través de una publicación edictal en el Tablón de Sanciones de Tráfico (TESTRA), porque la notificación postal había sido devuelta por el servicio de correos “con la indicación de ausente en horas de reparto”.

Sin embargo, la reclamación planteada en segunda instancia ante el Tribunal Económico-Administrativo Regional (TEAR) de Madrid, sí fue aceptada porque la notificación postal fue dirigida a un domicilio que no era el indicado por el interesado y, por tanto, la notificación edictal no estaba justificada.

En base a esa resolución del TEAR se solicitó a la Jefatura provincial de Tráfico de Madrid la devolución de los puntos, pero ésta se negó argumentando que la anulación de una multa por parte de Hacienda no puede significar dejar sin efecto la detracción de puntos al no tener “facultades revisoras de la competencia sancionadora en materia de tráfico”. Ante esta situación, el demandante tuvo que acudir a los tribunales, que han ordenado la restitución de los puntos detraídos.

Un Mosso d'Esquadra controla las imágenes registradas por la cámara de un helicóptero
 


Un Mosso d'Esquadra controla las imágenes registradas por la cámara de un helicóptero (Àlex Garcia)

El juez considera que al haber anulado Hacienda una multa que reclamaba con recargo por no haber sido correctamente notificada, “la sanción no había adquirido firmeza y no debió anotarse en el Registro de Conductores e Infractores, ni tampoco la detracción de puntos”.

El presidente de AEA, Mario Arnaldo, ha querido resaltar la importancia que la sentencia también va a tener en el ámbito penal y de la responsabilidad patrimonial de las Administraciones públicas, “ya que por no devolver los puntos de las multas que están mal notificadas, se estaría utilizando en perjuicio de los automovilistas un saldo irreal de puntos, que podría causar un daño irreparable a miles de conductores al privarles injustamente de su derecho a conducir al declararles la pérdida de vigencia de su permiso de conducir por haber agotado su saldo de puntos, o incluso imputarles delitos de seguridad vial”.

No devolver los puntos de las multas mal notificadas podría causar un daño irreparable a miles de conductores al privarles injustamente de su derecho a conducir”

MARIO ARNALDO

Presidente de AEA

“Y como quede acreditado que en el Registro de Conductores e Infractores de la DGT se mantiene ilegalmente la detracción de puntos por multas mal notificadas la Administración tendrá que indemnizar por ello a los ciudadanos, a los que somete injustamente a un peregrinaje de recursos para defender sus legítimos derechos”, ha concluido Arnaldo.

AEA ha estimado que una de cada tres multas de las que se tramitan en España esta mal notificada. Teniendo en cuenta que de ellas el 1% tiene pérdida de puntos, 45.000 conductores cada año estarían perdiendo puntos sin que nadie se lo estuviera advirtiendo.

 

 

 

Font i Foto: La Vanguardia