La ansiedad social por la pandemia y la crisis agravan la violencia machista

29/07/2020
La petición de ayuda de mujeres crece de nuevo en junio, según Afers Socials

 

Con los últimos datos de finales mes de junio, y tras 18 semanas desde que en marzo se decretó el confinamiento, los Serveis d’Intervenció Especialitzada (SIE) de la Generalitat han atendido a 900 mujeres víctimas de violencia machista que por primera vez han acudido a pedir ayuda. Peticiones que siguen creciendo ya que en la última semana de junio acudieron 72 mujeres que nunca lo habían hecho, cuando en febrero fueron 65.

Cifras que describen duras historias personales de violencia por parte de la pareja que agravó el confinamiento, pero que la situación tras el fin del estado de alarma sigue sin dar respiro. La crisis económica, que golpea más a las mujeres, y el clima de incertidumbre social debido a la pandemia preocupan en el Departament de Treball i Afers Socials, según analiza Oriol Amorós, secretario de Igualdad.

Listas de espera

 

Hay lista de espera en los 41 pisos de acogida de media duración, pero se habilitan centros alternativos

El Govern ha aumentado los SIE –son trece frente a los ocho del 2019 y se pondrán en marcha en octubre tres más–, así como los pisos de acogida de media duración. Pero los recursos siempre son insuficientes cuando se habla de violencia machista. En febrero, la Generalitat aumentó de 9 a 25 los pisos disponibles para estas estancias de media duración y se llenaron de inmediato.

Con el confinamiento, la convivencia obligada de las mujeres con hombres maltratadores hizo que Afers Socials habilitase 16 pisos más, donde hay lista de espera. Esto no significa, subraya Amorós, que las mujeres que han tenido que huir de casa se hayan quedado sin lugar adonde ir. Los albergues no se han llenado y los servicios de acogida de urgencia tienen sus recursos y nadie, subraya, se queda sin sitio . Pero denota la gravedad de la situación.

La situación de crisis económica ya presente y a futuro también dificulta que aquellas mujeres que ocupan estos pisos puedan lograr los recursos para volver a independizarse, dejando así libres algunas plazas.

Todo ello en un contexto, señala Amorós, en el que aún no ha aflorado todo lo que ha sucedido estos meses. Muchas mujeres sí que están acudiendo a buscar ayuda. Si el primer paso fue el contacto telefónico –en los meses duros de confinamiento se atendieron 8.000 llamadas–, desde el 1 de junio se han atendido en los SIE a 1.900 personas de forma presencial. Pero falta por aflorar la violencia machista que se detecta por ejemplo en las visitas al médico de cabecera, en los servicios sociales, en las escuelas... lugares que aún no han vuelto a la plena normalidad.

Las campañas que se realizaron durante el confinamiento para que las mujeres maltratadas por sus parejas pudiesen buscar ayuda de forma sencilla tanto de forma telemática como en las tienda de los barrios ha dado sus frutos. El nivel de concienciación ha cambiado radicalmente en los últimos años, indica Amorós, pero esto no ha hecho que la violencia machista se reduzca.

Debe de tenerse en cuenta que las mujeres que acuden a buscar ayuda solo es la punta del iceberg de aquellas que sufren violencia machista. Y que el tiempo medio para decidir dar el paso es de 3 años.

Además, la conselleria sabe que estas campañas y las vías para buscar ayuda no llegan a todas las mujeres. Hay colectivos de personas inmigrantes que no saben que existen y se trata ahora, se indica, de llegar a ellas para que puedan utilizarlos.

 

 

Font i foto: La Vanguardia