15 consejos prácticos para mejorar la marca de un despacho de abogados

22/07/2016

A la hora de pensar cómo puedo mejorar la imagen de un despacho de abogados pequeño sin desangrar las cuentas del bufete podemos tener en cuenta varios aspectos que nos ayudarán a consolidar los objetivos fijados.

Tenlo claro

Los socios, los jefes, los propietarios del despacho o el gerente. El que toma las decisiones debe tener claro que es fundamental dar un giro a la estrategia del despacho aunque sabe que no tiene los conocimientos, ni dinero ni la experiencia suficiente para poner en práctica todo lo que lee sobre marketing jurídico. Necesita nuevos clientes, la competencia es brutal y también se anuncia en los medios. Además, no puede dejar de ocupar nuevos nichos de mercado. Es consciente de que hay abogados a patadas, no hace falta que se lo repitan constantemente. ¿Qué haces tú para diferenciarte?

Previsión financiera

Vale, lo tiene claro, pero ¿cuánto cuesta salir en los medios, mejorar mi marca, mi imagen y crear contenido de calidad en las redes sociales? Una conocidísima empresa de marketing jurídico de Barcelona ofrece sus servicios por 15.000 euros con un seguimiento de, al menos, seis meses. ¿Tienes ese dinero? No te asustes, pero deberás tener en cuenta lo que te puede costar los servicios de un periodista durante, por ejemplo, un año y la posible inversión en publicidad.

Contrata a un profesional 

Que tenga experiencia en medios de comunicación y con contactos, pero no a precios astronómicos. Está muy de moda los portales de asesores en marketing jurídico. El sector ha cambiado de la noche a la mañana de manera espectacular. Los abogados llegaron tarde a las redes sociales pero no se van a ir ni con lejía. Si tu despacho tiene menos de 10 empleados, es posible que no puedas permitirte contratar ese tipo de servicios, ni los de una agencia de comunicación. ¿Solución? Acude a un periodista autónomo o freelance. Prepara un plan de trabajo a medio plazo. Seguro que no cobra una millonada. Echa mano de tu red de contactos: planifica reuniones semanales, marca objetivos tangibles. La colaboración debe ser máxima.

Analiza los puntos fuertes de tu bufete

¿Qué línea de negocio has llevado hasta ahora? ¿De dónde proceden tus clientes? ¿Qué nichos nuevos quieres alcanzar? ¿Qué sabes hacer bien en tu trabajo? ¿Y el resto de compañeros del despacho? Hay que poner en valor eso y rentabilizarlo.

Estudia lo que sirve y lo que no

¿De qué logros puede presumir mi despacho? ¿Qué cosas se han hecho bien y siguen funcionando? Analiza también lo que se hace de manera regular y cabe implementar mejoras. Revisa todo aquello negativo, lo que se hace mal, por si conviene rehacerlo o desistir. Y por último, ¿qué acciones no se han hecho todavía y deberían ponerse en marcha lo antes posible? Un ejemplo: Tener cuentas en las redes sociales; gestionarlas bien, regular, pésimamente o no tenerla y plantearse crearlas. Otro ejemplo: no ofrecemos al cliente la posibilidad de que pueda consultar su expediente de forma online. O sí lo ofrecemos pero la página va mal y hay quejas y no lo hemos solucionado porque acabamos a tortas con el que diseñó la web y lo hemos dejado pasar.

Relación con los medios

El periodista que trabaje para vosotros debe establecer una relación profesional duradera con los redactores de las secciones de tribunales o jurídico de la prensa local, regional y hasta nacional. Han de ver al despacho como una fuente fiable para los temas en los que el bufete tiene opinión propia y le interesa que se conozca. Es una tarea que lleva tiempo y no es fácil. Es importante saber 'vender' temas y no cesar en el intento si a la primera no nos lo 'compran'. Además, siempre podrás ofrecer información para que un periodista se luzca con un tema sin necesidad de que os citen.

La página web del despacho

Seguro que tu bufete hizo un enorme esfuerzo en su momento por crearla, costearla y actualizarla. Pero ¿crees que pasaría ahora la prueba del algodón? Revisa y actualiza textos, suprime oraciones subordinadas por otras coordinadas, elimina los párrafos farragosos muy típicos del mundo de la abogacía, acaba con las faltas de ortografía, corrige signos de puntuación, léxico incorrecto, incorpora fotos, elimina perfiles de socios que ya no están en el bufete, sube fotos para combinarlo con los textos. 

Como ves, no hace falta que gastes dinero para poner a punto la web. El periodista, junto con la colaboración de los miembros del despacho y en todo caso, con el diseñador de la página, puede hacer un buen trabajo para que la web pase la 'ITV'. Recuerda que es como una tarjeta de visita. Debe estar impecable. A nadie se la ocurre entregar a un cliente su tarjeta personal manchada de aceite o con el nombre mal escrito. En el mundo digital, lo mismo.

Redes sociales

Es posible que pienses que pocos clientes voy a conseguir por escribir un post en Facebook o meter un enlace en Twitter. Cierto. Pero es un escaparate más y hay que estar. Pero estar no es sinónimo de crear una cuenta y abandonarla a los cinco minutos. ¿Cuántos perfiles de empresas o de profesionales hay en las redes sociales cuya última actualización es de febrero de 2014? Para eso es mejor darte de baja. Un par de mensajes en Facebook a la semana puede ser suficiente. Refuerza tus mensajes, los servicios que prestas, hazte eco de alguna noticia de un diario especializado, aprovecha los contenidos de tu web y enlázalos, cuenta las últimas novedades, argumenta una opinión original sobre un tema de Derecho Mercantil, por ejemplo, que aporte valor. Publica también tus apariciones en la prensa.

Artículos con contenido de calidad

Dicen que el contenido en Internet es el rey. Seas o no monárquico, es lo que hay, no te damos más la brasa con este asunto. Es una manera de darte a conocer, de plantear tu punto de vista o el del despacho, mejora tu reputación, los demás pueden verte como fuente experta, también los periodistas de los medios y tenerte en cuenta para futuras noticias.

Cuñas de radio y micro espacio semanal

No lo dudes, es más efectivo y genera más confianza una cuña de radio que un faldón publicitario en un periódico local o nacional. Sondea tarifas, echa mano de contactos comerciales en los medios de comunicación de tu ciudad, negocia un precio e intenta arañar un micro espacio semanal para hablar sobre asuntos jurídicos en un programa magazine. Uno no ama lo que no conoce y la radio penetra en las casas de los oyentes, en el trabajo o en el coche. Trabaja para que un abogado del bufete, el que mejor se exprese, vaya cada semana a la radio. Los clientes y las consultas llegan.

Newsletter

Es fundamental contar de manera periódica las últimas novedades del bufete. Debe ser sencillo, con cuatro o cinco contenidos, bien redactado y sin errores mecanográficos o de ortografía. Cuida el diseño y la imagen corporativa pero no lo cargues demasiado. Es una manera más de que te conozcan, que aprecien tu trabajo y que se familiaricen con tu logo. Piensa que es una herramienta rápida, directa y económica de poner en valor todo lo que haces en el despacho.

Landing page

También conocidas como paginas de aterrizaje, tenemos que pensar que nuestro cliente, cuando nos busca por Google lo hace buscando algo en concreto y por tanto si clickea en nuestro anuncio, nuestra respuesta debe ser llevarlo a una página sobre lo que está buscando, páginas que sean sencillas que hablen sobre el producto que vendes de manera clara, con los pasos que hay que realizar y la documentación necesaria. Así evitamos que navegue por nuestra página principal buscando la información que necesita y acabe cansándose y buscando en otro lugar.

Disponemos de poco tiempo desde que entra en nuestra web, de ahí la importancia de darle la información que busca de manera rápida y sencilla.

Buzoneo

Una de las maneras de llegar a nuestros clientes también puede ser el buzoneo. No sabes a ciencia cierta si estás llegando a tu cliente potencial pero sí estás abarcando una mayor cantidad de posibles clientes. No estás esperando a que te busquen, tú sales a buscarlo. Diseña junto con tu creativo una octavilla para poder entregar en mano o dejar en un buzón. Cuida el texto, que sea claro, directo y sencillo, ten cuidado con los colores, que vayan acorde a los de tu marca. Una vez lanzada la campaña mide el porcentaje de conversión.

Gestión de crisis

Transparencia. Errores cometemos todos. Lo fundamental es asumir las consecuencias de los mismos y minimizar sus efectos, pero no los escondas burdamente. Todo acaba sabiéndose. Reconocerlos y poner todo nuestro interés en solucionarlos demuestra que no se ha actuado de mala fe. Eso se valora. Una carta a tus clientes, un mensaje en las redes sociales a tiempo, pedir disculpas y ofrecer varias soluciones ayuda a mejorar nuestra imagen. No podemos permitir que el cliente salga por la puerta del despacho maldiciendo a nuestro equipo de abogados. Debemos ofrecer alguna contraprestación si nuestra actuación no ha sido la correcta en un principio. No está demás una llamada la cliente una semana después de solucionar el asunto para confirmar en qué hemos fallado y que podemos poner en marcha a partir de ahora para no repetir ese error.

Eventos

Ayudan a mejorar tu imagen de marca. Para un despacho pequeño no es fácil, pero lo importante es tener una iniciativa realista que se pueda llevar a cabo en un plazo de seis meses. Ponte en contacto con tu Colegio de Abogados, echa mano de tu agenda y compañeros de la facultad y de otros despachos. Una conferencia, una mesa redonda con invitados, un desayuno informativo. Cualquier formato es válido para darte a conocer y demostrar que eres experto en una materia concreta. No olvides llevar tarjetas personales e intentar recoger un feedback de lo dicho durante el evento y hacer una evaluación del mismo. Quizá el año que viene seas tú el invitado y no solo el organizador.